Serie de veranoAugust 31, 2009 3:00 pm

Tras haber arreglado el problema con el coche, parece que David vuelve prontito por lo que hoy he regado bien las plantas, incluidas las de plástico por si acaso, le he puesto de comer al gato, y le he recogido el correo. Le he estado mirando las cartas y había una del banco de su pareja en la que he visto que aún no le han pagado los 2500 euros por el nacimiento de su hijo, que tiene ya casi 9 meses.
Imagino que ahora que la familia real vuelve de vacaciones habrá más liquidez en las arcas del estado y le ingresarán los dichosos 2500 euros del cheque bebé.

Serie de veranoAugust 30, 2009 12:03 pm

Os informo de que David (el Deivid para los amigos) me ha enviado un mensajito al móvil diciéndome que tienen un problema con el coche y que van a tardar más de lo previsto en regresar de Francia. Me ha preguntado que cómo anda el blog y las macetas, y que si el gato le echa de menos.
Yo le he dicho que las macetas van bien, aunque no le he dicho toda la verdad, pues me acabo de dar cuenta de que unas que tiene en su despacho y que yo creía que eran de plástico, pues mira por dónde son de verdad y se han puesto un poco secas tras mes y medio de ayuno.
Sobre el blog le he dicho que estoy haciendo lo que puedo. Estoy contando algunas cosas de David que no sé si le van a gustar, pero de todos modos, todo el mundo sabe que en los blogs la gente sólo lee el último post, y que los antiguos son agua pasada que ya mueve poco molino. Espero que David sólo lea los últimos posts cuando vuelva.

Hoy he bajado temprano al piso a cumplir con mi deber de vecino solidario, por lo que he decidido desayunar aquí mismo, y así evitar a mi madre y al programa de radio que escucha por las mañanas, en el que participa el ubicuo Juan y Medio. Me he comprado unos molletitos de Antequera y he echado un vistazo a la cocina del Deivid, para ver qué tomar como desayuno.
Como no he encontrado la mantequilla ni el aceite de oliva, he cogido lo único que podía servirme para mi propósito. Había un botecito con un cierre muy chulo que ponía Foie gras de canard entier, Domaine de Limagne, y no sé qué historias de fabrication artisanale.
Así que nada, he abierto el bote y lo he untao en mi tostá, y ea!, a mojar en el cola cao como dios manda. La verdad es que no me ha hecho mucha gracia, prefiero el foie grás “la Piara” de toda la vida (el de tapa negra), pero bueno, el Deivid no tenía, y a falta de pan, buenas son tortas.

Espero que no le importe que le haya abierto el botecito. Lo mismo ni se acuerda de que lo tenía.

Saludos a todos,

Isma

Serie de veranoAugust 26, 2009 9:21 am

Una de las cosas guays de la casa del Deivid es que tiene un montón de libros. El problema es que la mayoría están en inglés o en francés. Yo creo que más que un esnobismo de esos lo que pasa es que al colega no le gusta prestar los libros, pues cuando le he pedido alguno en español me ha dicho: “Sé dónde vives. Cuidámelo bien“. O también me dijo una vez: “Si me lo pierdes o no me lo devuelves, le diré a tu madre que hay un canal de 24 horas con Juan y Medio en la TDT”.

Ante estas amenazas, le cuido los libros que me presta como oro en paño. Yo soy más desastre para esas cosas, al fin y al cabo, los libros son sólo eso, libros, y además, con eso del libro electrónico, ya mismo el libro en papel va a ser una antigualla. Yo se lo digo: “Deivid, esas estanterías del Ikea que tienes de aquí a unos años van a ser una reliquia innecesaria. ¿Para qué perder todo ese espacio de tu casa si puedes tener todas esas letras en un Lapiz USB?“. Yo soy de los que piensa que el libro electrónico se va a imponer de aquí a poco. Los libros te los bajarás o los cargarás en tu aparatito y la experiencia de lectura será igual, sin el inconveniente del espacio. Cuando le digo estas cosas al Deivid, se pone tó triste. Yo le digo que lo mire por el lado bueno, que ya no tendrá que prestar sus libros, sólo grabarlos.

En lo que sí estamos de acuerdo es en que mientras la experiencia de la lectura siga existiendo, ese encuentro del lector con la página impresa o digital seguirá siendo uno de los”momentos más mágicos de la vida” (así es como él lo dice). También me dice que lo que sí está cambiando internet es la forma de leer. La gente dedica menos tiempo a la lectura pausada y profunda, pero por contra está muchas horas leyendo delante de una pantalla. Para algunos, esto es algo bueno, pues la gente lee más en total, pero el Deivid dice que la lectura fragmentada, de pasada, superficial, a la que se tiende en internet va a cambiar al ser humano.

El Deivid siempre ha sido de los que consideraba la vida como una historia que vamos escribiendo y leyendo, o una historia que nos vamos contando a nosotros mismos y a los demás. Si cambia la forma de contar la vida y de leerla, esto debe tener alguna consecuencia en el día a día. Por ejemplo, me dijo una vez que la toma de decisiones será cada vez menos reflexiva y más ràpida e intuitiva. No leeremos las situaciones que nos sucedan de forma detenida, sino que buscaremos las palabras claves, saltaremos en los acontecimientos a golpe de rueda de ratón, y obraremos en consecuencia. Esperaremos que cada situacion de la vida nos llegue como una pàgina web, y asi la leeremos y actuaremos.

De todos modos, aunque el Deivid ande un poco acojonaete, pues dice que como andemos despistados y sin pensar nos la van a colar hasta el fondo, yo soy optimista y confío en la inteligencia del ser humano para evolucionar siempre para mejor.

Bueno, pues eso, que buena parte del tiempo que paso en la casa del Deivid lo hago leyendo, aunque muchas veces me traigo los libros de casa, porque yo los idiomas mal, por no decir regular. Pero que quede claro que también le riego las macetas, eh!!

Isma.

Serie de veranoAugust 24, 2009 9:34 pm

Como no sé qué escribir voy a contar algunas cosas de David, no voy a ponerme a contar mi vida, porque no es mi blog.
Yo a David lo conozco de coincidir por aquí en el bloque y poco más. Tenemos en común que a los dos nos gusta la poesía, y hablamos mucho del tema. Lo que pasa es que suele ser en el ascensor, y como él vive en el primero, sólo nos da tiempo a hablar de Haikus. Pero está guay. A veces tengo que estar un rato dándole al botón para que no se cierre la puerta, porque no nos acordamos del último verso. Es divertido, aunque siempre está la típica vecina coñazo que dice eso de “niño, deja ya el botoncito”. Yo intento ser educado y les digo que no interrumpan el recital por tres sílabas que faltan.

Aunque lleva viviendo aquí poco tiempo, David es muy popular en el bloque, pero no es algo que se haya propuesto, sobre todo porque todo el mundo le conoce por aquella junta de vecinos del 18 de marzo. Mis padres, que son propietarios, están un poco chapados a la antigua y dicen que pa aguantar tonterías se quedan mejor en casa viendo canal Sur. Así que soy yo el que va a las reuniones, más que nada, para no escuchar a Juan y Medio o a la María del Monte (canal sur debería llamarse Canal Sur y Medio). Ese día me sorprendió ver que el Deivid estaba allí, pues él no es propietario y nunca lo citan. Al llegar me saludó y me senté junto a él. “Me han dicho que van a protestar por lo del ascensor”, me dijo con tono burlón. Como a mí me daba igual, simplemente le dije que si se ponían muy pesados podríamos empezar a memorizar y recitar poemas épicos o la Iliada en griego antiguo, y que entonces, sí que iba a liar parda.

La reunión fue un coñazo, que si la vecina del 1°D tenía que dejar de tender la ropa en el pasillo, que si había que pintar la azotea, etc. No dijeron nada de los ascensores poéticos, pero sin embargo, en los ruegos y preguntas David levantó la mano y dijo lo siguiente:

“Hola amigos vecinos y vecinas. Como saben no soy propietario y estoy aquí como simple residente en el bloque. Doy las gracias a Paco, el presidente, por haberme dejado asistir a la reunión y por haberme dejado hacer uso de la palabra”.
Algunos vecinos empezaron a mirar la hora. “Ojú picha, ahora éste”, oí que decía uno por detrás. David continuó:
“Desde hace unos meses vivo en el 1°C, y tengo un bebé de 4 meses en casa. Mi piso da a la entrada del edificio y quería llamar la atención sobre una costumbre que he observado que tienen ustedes aquí en Chiclana.”
“Dale caña pichita que es pa hoy”, volvió a decir la voz que ahora reconocí como la de Julito, del 3°B, o el increíble Jul, como yo le llamo desde que lo vi una vez enfadado porque le habían dado un toque a su coche con una bola de rulot (todo el mundo sabe que la gente la pone para joder, màs que para llevar un remolque).
“Como les decía”, prosiguió David, “y espero que no les moleste a ustedes mi comentario, que intentará ser constructivo, he observado que cuando alguien viene a recoger en coche a alguien del bloque, normalmente se para delante del piso, toca el claxon, y espera a que baje quien sea. Esta operación se repite si la persona no baja. En fin, que como ahora tengo al niño y todos sabemos lo que cuesta dormir a un bebé…”
“Verdad que sí”, dijo Gracia, la solterona del 1°F.
“Pues eso, dado que esto ocurre a cualquier hora del día, a veces incluso tarde por la noche, pues propongo que digamos a las personas que vengan a recogernos que nos den un toke al móvil, o simplemente que se bajen y llamen al telefonillo del vecino que sea, en lugar de moles… esto, en lugar de tocar el claxon. Se trata simplemen…”
No había terminado la frase, que todos rieron en voz alta y se levantaron, recogiendo las sillas.
“Ya decía yo, jaja”.
“Qué bueno, ja ja ja”.
“Jaja, por eso hablaba así, estaba de coña.”
David me miró estupefacto, y tuve que explicarle que la gente había pensado que se trataba de una broma, pues al ser algo que todo el mundo hace, no podían creer que alguien pudiera quejarse, pues tarde o temprano ese alguien quejica se encontraría en esa situación de ser llamado por el claxon de un amigo.

Desde ese día hay vecinos que cuando ven a David por el pasillo le hacen “Pit pit!”, el sonido de un claxon en tono burlón, y levantan el dedo pulgar sonriendo. Y me cuenta David que la gente que viene a recoger en coche a vecinos ya incluso le conocen, pues cuando se paran delante del bloque tocan el claxon y miran en dirección al 1°C, y si ven a David, lo saludan con una sonrisa y levantando el pulgar como forma de amable saludo al tipo que habla raro del 1°C.

En fin, yo tengo mi teoría sobre todo esto, y la pondría aquí si fuera mi blog, pero creo que por hoy, ya he cumplido.

Serie de veranoAugust 22, 2009 4:32 pm

Hola a todos,
David sigue de vacaciones por la France, como él dice. Yo soy el que le riega las plantas y le cuida al gato mientras que él está por ahí poniendose hasta arriba de quesito y vino cot di ron. Como la cosa se está alargando y sigue sin tener acceso fácil a internet, me ha mandado un mensajito pidiéndome que, igual que le riego las plantas y le recojo el correo, pues que escriba un poco en el blog para que no se marchite ni se ponga todo chuchurrío. Este tío se cree que el mundo se va a parar si deja de escribir o algo, jaja.

Antes que nada, me presento, me llamo Isma y soy el vecino de arriba. Vivo con mis padres porque por aquí abajo está la cosa muy mala, y al contrario que muchos, yo paso de inmigrar y tirar para Barcelona o Mallorca, más que nada, porque me gusta mucho mi tierra y mi gente, aunque es verdad que tampoco me gusta mucho trabajar.

Cuando el Deivid me preguntó si le podría cuidar un poco las plantas, el gato, y ocuparme del correo, pensé que me estaba pasando un marrón, pues yo por sistema suelo decir que NO a todo. Sin embargo la jugada me ha salido perfecta, porque en mi casa no se puede estar en verano, entre la tele tol día puesta con el canal Sur, y el jaleo de mis padres, mi abuela, mis hermanas que vienen con los niños cada dos por tres, etc, total, que no puedo ni leer tranquilo, ni escuchar mi musiquita, ni ná de ná. Así que ahora, como el deivid me ha dejado la llave, me cojo mi revistita, mis disquitos, y mis cigarritos, me bajo pal primero C, y a disfrutar. Eso sí, le echo de beber a las plantas y al gato, y le recojo las cartas, pero eso se hace en un pis pas.

Ahora con esto del blog no sé qué escribir. Mañana, si se me ocurre algo, lo pondré aquí.