Voy buscando lo más barato cuando quiero comprar algo. Las camisetas de Primark están superbien por los 4-5 Euros que cuestan, con dibujos a veces muy originales y cool, otras veces son feos, la verdad, se trata de insistir y comprar en el buen momento. La leche en Carrefour me sale más barata que en la tienda de la esquina, y ya no hay vacas en mi pueblo. Me ahorro unos céntimos que en un año significan algunos euros. Igual pasa con el agua mineral, la del grifo sale horrible. La compro en Eroski, 10 céntimos màs barato que debajo de casa.
Cuando vivía en Inglaterra, iba regularmente a Poundland, donde me maravillaba encontrar cosas muy prácticas y chulas por “1 pound”. Los libros los compraba en Borders o Waterstone’s, siempre de oferta 3x2 o similares. Y los vuelos siempre baratos, Easyjet, Jet 2, etc Igual en los supermercados.
Voy buscando lo más barato, la oferta, a ver dónde gasto menos y ahorro más. Y si puedo, presumo de no ser tonto, porque “yo no soy tonto”, ¿verdad? 3 paquetes de pañales por el precio de 2 en carrefour, ¡joder qué bien!
Dicho esto, se me ocurre la siguiente pregunta. ¿Por qué nos parece tan mal que las fábricas cierren (Cerámicas Bellavista, Delfi, etc) y se las lleven a Marruecos, Portugal, Rumanía, etc? Sus dueños también van buscando lo más barato.
Alguien dirá en que estas empresas dejan en el paro a mucha gente, ¡a familias, oiga! Pero claro, ¿es que el zapatero alicantino no tiene familia? Los zapatos ahora vienen de China. ¿Y con los trabajadores del textil español? Muchos a la calle, todo made in China. ¿Y el lechero? ¿Y la tienda de moda local? ¿Y el librero de siempre, el que te aconsejaba personalmente? ¿Y el juguetero? Estas personas también tenían familias, y los clientes los fuimos olvidando, buscando lo más barato y la comodidad de comprar en una gran superficie, donde además del supermercado tienes muchas tiendas con nombres distintos pero el mismo dueño.
El sistema es así, oferta y demanda. No vivimos en una sociedad, sino en un mercado. La ley del más fuerte, “survival of the fittest” (Darwin). Consumir mucho, pero sobre todo, a bajo precio. Si el referente es el precio, compramos peor calidad, las cosas se rompen antes, y ¡tachán!, tienes que volver a comprar. Y si las cosas no se rompen, las cambiamos para estar a la moda.
Confieso que he vivido, que decía Neruda. Confieso que he consumido y me han dado un vale descuento para la próxima compra, habrá que decir ahora.
Y sobre todo, ¿gestionar el sistema o cambiarlo?. Pero ¿cómo?

muy buena autocrítica amigo.
se puede gestionar el sistema intentando hacer un modo de consumo local y ecológico, que de todas formas se llegará a ello a causa de la subida del precio del petroleo una vez que pasemos el pico del petroleo.
se puede cambiar? Eso ya es más difícil.
saludos
Comment by Eloi blq — October 7, 2009 @ 10:42 pm