Literatura, Private EyeOctober 25, 2009 9:25 pm

Para Gaël

Cada año por estas fechas hago lo mismo. Mientras los demás se apresuran a retrasar los relojes nada más se despiertan por la mañana, y algunos impacientes incluso lo hicieron al acostarse, yo comienzo a especular con cuándo utilizar esta horita de regalo de cada otoño.

Porque por ejemplo, hoy estaba lloviendo, así que sería idiota cambiar la hora al reloj en un día de lluvia para hacerlo más largo. U otro ejemplo, el año pasado el cambio de hora me pilló visitando a mi suegra. Haber cambiado el reloj precipitadamente habría dilatado innecesaraimente la visita.

Así que será mañana, si hace bueno, después de trabajar y fregar los platos, cuando cambiaré el reloj de hora y aprovecharé para ir a la playa y jugar un ratito más con mi niño.

Private EyeOctober 18, 2009 1:12 pm

“55.316 personas se manifestaron hoy contra el aborto, según EFE. Los organizadores presumen de un millón.”

Mañana tengo que hablar seriamente con mis compañeros del Departamento de Matemáticas.

MúsicaOctober 7, 2009 11:55 pm

Creo que me estoy haciendo mayor: Escucho música hecha por artistas más jóvenes que yo, pero que en general gustan a gente más vieja que yo.

Preciosa canción de Ben Kweller (1981). Este es el tipo que como todo buen músico norteamericano, cuando habla de la ciudad de la luz, dice “Paris, France”. Me encanta ese detalle, me parece tierna esa aclaración.

Pero esta canción habla de que ni nosotros ni los demás somos tan fuertes como creemos.
Cuando estamos heridos, necesitamos recuperarnos no sólo por nuestro bien, sino también por el de los demás. Necesitar, ser necesitado, esas cosas…

Private Eye, La vida 4:40 pm

Y yo que soñaba con que alguno de mis alumnos llegase a ser un científico famoso… Como profesor de Inglés, deberé conformarme con que gane OT y cante con mejor pronunciación aquello de ♪♪♪”Iuroh ihs liibin a selebreichon, selebreichon”♪♪♪

La vida 4:27 pm

Voy buscando lo más barato cuando quiero comprar algo. Las camisetas de Primark están superbien por los 4-5 Euros que cuestan, con dibujos a veces muy originales y cool, otras veces son feos, la verdad, se trata de insistir y comprar en el buen momento. La leche en Carrefour me sale más barata que en la tienda de la esquina, y ya no hay vacas en mi pueblo. Me ahorro unos céntimos que en un año significan algunos euros. Igual pasa con el agua mineral, la del grifo sale horrible. La compro en Eroski, 10 céntimos màs barato que debajo de casa.

Cuando vivía en Inglaterra, iba regularmente a Poundland, donde me maravillaba encontrar cosas muy prácticas y chulas por “1 pound”. Los libros los compraba en Borders o Waterstone’s, siempre de oferta 3x2 o similares. Y los vuelos siempre baratos, Easyjet, Jet 2, etc Igual en los supermercados.

Voy buscando lo más barato, la oferta, a ver dónde gasto menos y ahorro más. Y si puedo, presumo de no ser tonto, porque “yo no soy tonto”, ¿verdad? 3 paquetes de pañales por el precio de 2 en carrefour, ¡joder qué bien!

Dicho esto, se me ocurre la siguiente pregunta. ¿Por qué nos parece tan mal que las fábricas cierren (Cerámicas Bellavista, Delfi, etc) y se las lleven a Marruecos, Portugal, Rumanía, etc? Sus dueños también van buscando lo más barato.

Alguien dirá en que estas empresas dejan en el paro a mucha gente, ¡a familias, oiga! Pero claro, ¿es que el zapatero alicantino no tiene familia? Los zapatos ahora vienen de China. ¿Y con los trabajadores del textil español? Muchos a la calle, todo made in China. ¿Y el lechero? ¿Y la tienda de moda local? ¿Y el librero de siempre, el que te aconsejaba personalmente? ¿Y el juguetero? Estas personas también tenían familias, y los clientes los fuimos olvidando, buscando lo más barato y la comodidad de comprar en una gran superficie, donde además del supermercado tienes muchas tiendas con nombres distintos pero el mismo dueño.

El sistema es así, oferta y demanda. No vivimos en una sociedad, sino en un mercado. La ley del más fuerte, “survival of the fittest” (Darwin). Consumir mucho, pero sobre todo, a bajo precio. Si el referente es el precio, compramos peor calidad, las cosas se rompen antes, y ¡tachán!, tienes que volver a comprar. Y si las cosas no se rompen, las cambiamos para estar a la moda.

Confieso que he vivido, que decía Neruda. Confieso que he consumido y me han dado un vale descuento para la próxima compra, habrá que decir ahora.

Y sobre todo, ¿gestionar el sistema o cambiarlo?. Pero ¿cómo?