Una de las cosas guays de la casa del Deivid es que tiene un montón de libros. El problema es que la mayoría están en inglés o en francés. Yo creo que más que un esnobismo de esos lo que pasa es que al colega no le gusta prestar los libros, pues cuando le he pedido alguno en español me ha dicho: “Sé dónde vives. Cuidámelo bien“. O también me dijo una vez: “Si me lo pierdes o no me lo devuelves, le diré a tu madre que hay un canal de 24 horas con Juan y Medio en la TDT”.
Ante estas amenazas, le cuido los libros que me presta como oro en paño. Yo soy más desastre para esas cosas, al fin y al cabo, los libros son sólo eso, libros, y además, con eso del libro electrónico, ya mismo el libro en papel va a ser una antigualla. Yo se lo digo: “Deivid, esas estanterías del Ikea que tienes de aquí a unos años van a ser una reliquia innecesaria. ¿Para qué perder todo ese espacio de tu casa si puedes tener todas esas letras en un Lapiz USB?“. Yo soy de los que piensa que el libro electrónico se va a imponer de aquí a poco. Los libros te los bajarás o los cargarás en tu aparatito y la experiencia de lectura será igual, sin el inconveniente del espacio. Cuando le digo estas cosas al Deivid, se pone tó triste. Yo le digo que lo mire por el lado bueno, que ya no tendrá que prestar sus libros, sólo grabarlos.
En lo que sí estamos de acuerdo es en que mientras la experiencia de la lectura siga existiendo, ese encuentro del lector con la página impresa o digital seguirá siendo uno de los”momentos más mágicos de la vida” (así es como él lo dice). También me dice que lo que sí está cambiando internet es la forma de leer. La gente dedica menos tiempo a la lectura pausada y profunda, pero por contra está muchas horas leyendo delante de una pantalla. Para algunos, esto es algo bueno, pues la gente lee más en total, pero el Deivid dice que la lectura fragmentada, de pasada, superficial, a la que se tiende en internet va a cambiar al ser humano.
El Deivid siempre ha sido de los que consideraba la vida como una historia que vamos escribiendo y leyendo, o una historia que nos vamos contando a nosotros mismos y a los demás. Si cambia la forma de contar la vida y de leerla, esto debe tener alguna consecuencia en el día a día. Por ejemplo, me dijo una vez que la toma de decisiones será cada vez menos reflexiva y más ràpida e intuitiva. No leeremos las situaciones que nos sucedan de forma detenida, sino que buscaremos las palabras claves, saltaremos en los acontecimientos a golpe de rueda de ratón, y obraremos en consecuencia. Esperaremos que cada situacion de la vida nos llegue como una pàgina web, y asi la leeremos y actuaremos.
De todos modos, aunque el Deivid ande un poco acojonaete, pues dice que como andemos despistados y sin pensar nos la van a colar hasta el fondo, yo soy optimista y confío en la inteligencia del ser humano para evolucionar siempre para mejor.
Bueno, pues eso, que buena parte del tiempo que paso en la casa del Deivid lo hago leyendo, aunque muchas veces me traigo los libros de casa, porque yo los idiomas mal, por no decir regular. Pero que quede claro que también le riego las macetas, eh!!
Isma.
