Desde hace un par de semanas estoy en Francia, donde pasarÈ buena parte del verano como vengo haciendo en los ultimos anyos, pues este es el paÌs de mi pareja y esto nos “obliga” a visitar este paÌs cada anyo. Algunos ven esto como un inconveniente que no nos deja otra alternativa de vacaciones, pero para mÌ es todo un placer estar aquÌ cada anyo, por muchos motivos que explicarÈ en esta y otras entradas del blog.
Debido o gracias a las malas conexiones entre el sur de EspaÒa y el sureste francÈs, este es el segundo anyo que volamos a ParÌs y nos quedamos unos dÌas en casa de unos amigos, por lo que aprovechamos para visitar la ciudad antes de bajar a Grenoble y la Provenza.
PensÈ que tendrÌa mas facil acceso a internet estando aquÌ, pero como veis, no ha sido el caso, por lo que os pido disculpas por no haber escrito un post de despedida de vacaciones, ya que pensÈ que seguirÌa escribiendo sin problemas. El lado positivo de esto ha sido que me he comprado un cuaderno y me he puesto a escribir una especie de diario de las vacaciones, cosa que nunca antes habÌa hecho.
De los 3 dÌas en ParÌs, uno nos quedamos en casa porque nuestros anfitriones habÌan invitado a sus amigos a una barbacoa en su pequenyo jardÌn. Merecio mucho la pena pues cuando estoy en el extranjero me gusta vivir y hacer las cosas que la gente corriente hace en su dÌa a dÌa, y pude hablar con gente interesante. Algunos de los invitados eran jÛvenes que trabajan haciendo dibujos animados por lo que fue interesante conocer ese mundillo, donde como en todos lados, cuecen habas, y ahora con la crisis, m·s.
Y he aquÌ el motivo b·sico de este post. …ramos unas 15 personas m·s algunos bebÈs y ninyos, y en los momentos m·s animados de la jornada, cuando todo marchaba a plena m·quina (comida, bebida, conversaciones, bebÈs,…), me puse a pensar en el poco jaleo que estabamos haciendo y en como, pese a ello, todo el mundo se lo estaba pasando bien hablando, comiendo, derramando vasos, cambiando panyales…
°QuÈ diferencia con las barbacoas espanyolas! No juzgo ninguna forma de divertirse ni mejor ni peor, simplemente constato la diferencia y concluyo diciendo que si el resultado de las dos formas de divertirse es el mismo, es decir, la diversion de los invitados, pues °viva la diferencia! En cada contexto o paÌs las dos maneras son adecuadas y funcionan (salvo cuando se molesta a terceros). Lo normal en Francia es la moderacion y en Espanya el bullicio. Quizàs, el ser muy moderado en Espanya o demasiado bullicioso en Francia serÌa el problema, el no acertar con el registro.
Adaptarse a un paÌs es vivir plenamente la experiencia del viaje a travÈs del encuentro con el otro y su cultura.
P.S. El ùnico ordnador con internet al que he podido acceder es un mac en el que el cortar pegar de un ordenador espanyol funciona regular. Saludos y perdonar la ortografia, pero no puedo estar mucho delante de la pantalla ni sé como se verà.
