MúsicaMay 28, 2009 9:58 pm

Estoy escuchando estos días el último disco de Georges Moustaki, que se llama “Solitaire”, un regalo de este gran compositor de la chanson francesa, que a los 75 años aún compone y canta como pocos.
Parece mentira que aún sigan en activo artistas que trabajaron con y para Edith Piaf, Barbara, etc… La canción La Dame Brune, con Barbara, seguirá sonando dentro de 100 años con la misma intensidad con la que fue compuesta.
La canción que abre el disco, Le joli temps de nos guitares, es un homenaje en forma de medley o pot-pourri a muchos de los grandes de la época dorada de la chanson, con los que Moustaki tuvo alguna relación o le sirvieron de influencia. Es una canción llena de muertos, pero de muertos muy vivos pues sus canciones aún emocionan y acompañan a Moustaki y a muchos otros, ayudándonos a sentirnos menos solos, y haciendo de este mundo vulgar y feo en el que vivimos un lugar menos odioso.
Ponen la piel de gallina algunas de las referencias, como al gorila de Brassens, al “A Galopar” de Paco Ibáñez (aún vivo y nacido en el mismo año que Moustaki), y en otras no puedes evitar una sonrisa, como por ejemplo al pensar en el Brel de Vesoul. (Ella, este divertido vídeo estaría genial subtitulado… dijo él, silbando). Como nota curiosa diré que la canción que cita aquí Moustaki al decir “Henri chantait sa chanson douce“, es la que usamos mi pareja y yo en casa para dormir a nuestro niño de 5 meses. Ella es francesa, y os aseguro que esta “canción dulce” de Henri Salvador funciona.
La canción sirve por tanto de invitación a rebuscar entre la música de una época que se fue y que yo no viví, por lo que no puedo hablar de nostalgia, pero sí de agradecimiento. Tenemos la suerte de tener esta música antigua al alcance de la mano, y aquellos a los que el blanco y negro les de pereza o repelús, tampoco podrán escapar del joli temps de nos guitars, pues la influencia de esta gente en músicos actuales franceses es inmensa.


P.S. Recomiendo la lectura del post que hizo Stalker en su blog sobre la nostalgia de un tiempo pasado no vivido y sobre la intensa relación de estos artistas franceses con su arte, así como los comentarios y debate posterior.

La vidaMay 15, 2009 7:04 pm

A raíz de un comentario de Ella en la entrada anterior, me preguntaba que si el himno o la bandera actual de España no despertaban en mí grandes sentimientos, ¿cuál era entonces mi país?.
Recordé entonces una entrevista donde el gran cantante belga Jacques Brel hablaba de los países y de las patrias. Pongo aquí sus palabras, pues ilustran perfectamente mis ideas sobre este tema:

“Ser de un país es un origen, una necesidad de saber que se es de un sitio; Yo, por ejemplo, necesito un olor, que es el olor a mermelada que hacía mi abuela. Ese es mi país, el olor de esa mermelada. Que eso haya tenido lugar en Flandes, en Bélgica, o en Polonia poco importa. Pero hay que saber que se es de un sitio, hay que saber que se ha sido niño alguna vez. Para mí eso sí es importante”.

Mi visión sentimental de las patrias y los países hacen que me sea indiferente que abucheen un himno o que quemen una bandera. Para mí son anécdotas, por aquello de que no ofende quien quiere sino quien puede. Sin embargo me duele que aquellos que dicen representar al país roben 7 millones de €uros de un ayuntamiento gaditano, y que mientras tanto haya este curso 2000 plazas de profesores sin cubrir en Andalucía.

Quizás deberíamos sustituir las banderas por olores, colores, sonidos, y pequeños éxitos a prueba de gasolina y de abucheos. ¿O es que alguien se atrevería a silbar a la mermelada de la abuela de Brel por mucho que odie a los belgas?

ImágenesMay 14, 2009 1:12 pm

Artículo 36: Cuando suene el himno nacional, en el caso de que haya abucheos, se cortará la retransmisión del partido y se conectará con unidades móviles situadas en otras ciudades. Así, se tiene tiempo para preparar el audio y el vídeo, que se ofrecerá libre de polvo y paja, en el descanso del encuentro.


Este vídeo muestra la retransmisión en directo, donde Tve se quita de en medio al comenzar a sonar el himno de España. Posteriormente, podéis ver las imagenes y audios montados que Tve ofreció en el descanso.
No os perdáis a los hinchas del Bilbao que se emocionan al empezar el himno, minuto 0.42. No me gustaría ser este tipo si de verdad es un montaje.
También sale uno del Bilbao en el minuto 1.08, con la mano en el pecho mientras suena el himno, lo cuàl me parece genial, pues lo bueno de las democracias es que uno puede hacer lo que le parezca, aunque cuando se tiene información veraz y libre de manipulación es màs fácil obrar en consecuencia.