Obama ha dado la orden de cerrar Guantánamo y de camino, prohibir la tortura y los malos tratos a los presos(ver aquí or here).
­¡Oh Bama! ¡Supongo que esto es una forma de reconocer que las torturas antes estaban permitidas!
Todo esto me ha traído a la mente una canción de Jacques Brel, que se llama Grand Jacques, y ha confirmado mi escepticismo con respecto al fenómeno Obama. La canción dice:

“Qué fácil es, cuando se acaban las guerras,
gritar a los cuatro vientos que fue la última,
¡Qué envidia me das, amigo burgués!
Parece que no ves tus cementerios.

Pero mejor cállate, Jacques,
déjalos gritar,
déjalos que lloren de júbilo,
¿qué sabes tú, si nunca fuiste soldado?.”

Pues será eso, que los que nunca fuimos soldados no sabemos nada de guerras y no comprendemos por qué a veces son necesarias. Así que me temo que, a pesar de Obama, cuando toque guerra, habrá guerra, y cuando toque tortura, habrá tortura.
Ojalá me equivoque.

P.S. Creo que Brel en esta canción se refiere a muchas cosas de las guerras en general, pero también a la posibilidad que tenían los burgueses y sus hijos de evitar ir a la guerra pagando a cambio una cantidad de dinero. Y cuando pensamos en la escabechina que fue por ejemplo la primera Guerra Mundial…