Mis resoluciones para el nuevo año pasan por pensar más en el planeta. Es por ello que a partir de este 1 de enero comprobaré que las ruedas de mi bicicleta estén infladas a la presión correcta para mi peso, como viene en la tabla de la página de Greenpeace. También al acostarme me aseguraré de haber apagado todos los electrodomésticos, incluidos el frigorífico, y sin dejarlos en stand-by, que no veas cómo chupa la lucecita roja. Finalmente, buscaré una utilidad a las bolsas de plástico del supermercado: las usaré para guardar otras bolsas de plástico.