Literatura, La vidaOctober 28, 2008 9:12 pm

Decidió seguir el consejo del hombre más sabio que conocía, y se preparó para emprender el viaje que le llevaría a conocerse a sí mismo. Sin embargo, al alba, con la mochila preparada, el pasaporte en la mano, la cantimplora de agua rebosante, se hizo la pregunta que le había rondado la cabeza esa noche:

¿Qué yo mismo buscar?

¿Ese que soy ahora y que empujado por las preguntas sale de su casa, abandona a su familia y se dirige a un viaje incierto?
¿O el que fui cuando era joven, cuando los días se llenaban con los apuntes de la facultad, las canciones de Brel, y las páginas del Ulysses?
¿O quizàs el que fui hace menos tiempo, cuando las fronteras me aprisionaban y traspasarlas era mi forma de alejarme y al mismo tiempo acercarme a los demás?
¿O por qué no? ¿Acaso ese yo mismo que hoy me dispongo a buscar, no serà el que seré algún día, ese que aún no soy y todavía no conozco?
En ese instante mis preguntas me parecieron más pesadas que mi mochila, por lo que, sacando del bolsillo la llave que minutos antes había prometido arrojar al primer río que cruzase en mi viaje, abrí la puerta y entré en mi casa.

Nota del autor: Mi proof-reader està de vacaciones.

MúsicaOctober 26, 2008 12:08 pm

Cuando por todas partes en España se habla de la crisis de la industria musical, países como Francia demuestran que el talento y la verdadera vocación musical van por caminos diferentes al de los supuestos números rojos de las discográficas. Las nuevas tecnologías pueden torpedear las cuentas de las compañías de discos que tratan a sus artistas como productos sujetos a las leyes de la oferta y la demanda, pero estos nuevos medios son un gran aliado de aquellos verdaderos artistas que tienen algo que ofrecer.
La época del low cost, de los vuelos baratos, del Lidl, y del made in China encuentra su reflejo musical en el top manta y las descargas del emule. Sin embargo, a menudo los seguidores de los verdaderos músicos talentosos no se conforman con bajarse los discos de internet, y aunque quisieran, nunca encontraràn a sus artistas favoritos en el top manta, por la sencilla razón de que no estàn en ese mercado, pues trafican con mercancías tan volàtiles como las emociones y la complicidad con sus fans.
Es por ello que cuando se escucha un disco como el de la francesa Berry, ademàs del placer para los oídos, se disfruta del gusto de saber que un género como el de la canción francesa sigue con buena salud y que ni mucho menos todo està perdido. El espíritu de Gainsbourg o Fraçoise Hardy no sólo sigue vivo en este àlbum, sino que se le añaden nuevos tonos y colores musicales que contribuyen a mantener encendida la llama de la chanson en pleno siglo 21.
Canciones como Le bonheur revelan de manera dulce el doloroso secreto de la vida, Enfant de salaud ofrece una visión de la venganza que podía haber firmado Gandhi, y manuales de supervivencia como Demain muestran cómo Berry sabe unir la canción ligera con aquella de pretensiones artísticas. Por supuesto, no faltan las canciones de amor, que pueden ser misteriosas como la hermosa Mademoiselle, o la fatalista Inutile.
Berry escribe la letra de todas las canciones, salvo las dos últimas, que son de Paul Verlaine. No es Barbara, ni Brassens, pero sirve de sobra para, como decía Baudelaire, “hacer menos odioso el universo, y menos pesados los instantes”.


MySpace de Berry AQUI

La vidaOctober 17, 2008 4:10 pm

Según el diario Público, “un 73,5% de los telespectadores piensa que la televisión en España tiene poca o ninguna calidad. A pesar de ello, el 84,5% de los españoles asegura ver la televisión todos o casi todos los días”.
La caja tonta
Mí no comprender.
Esto me recuerda al principio de Annie Hall, al chiste de las dos viejecitas que estàn de vacaciones con el Inserso en un hotel barato y horterilla, cuando una de ellas dice:
- “La comida aquí es realmente asquerosa”
Y la otra responde: “Sí, y las porciones tan pequeñas”.
Pues eso.