Hacerse el sueco en Chiclana de la Frontera.
Escena: Chiclana (Càdiz), un sàbado cualquiera, una papelería cualquiera…
Cliente: “Hola, Antonio, me llevo el Público”
Quiosquero: “A ver, ¿cuànto vale hoy?, que esta gente me marea… 1 euro, y trae un libro, aquí està”.
Cliente: “Gracias. Por cierto, no lo veo por las estanterías, pero ¿tienes el catàlogo del Ikea?”
Quisquero: “Sí, lo tengo dentro” (va a buscarlo y vuelve). 1.50 euros,…, es que, …, me da vergüenza ponerlo fuera”
Cliente: “Ah!” (risas), “yo tampoco me siento muy orgulloso de comprarlo, y aunque suene a excusa, es para mi novia, sabes?”
Quiosquero: “Yo es que no lo entiendo, ¿por qué la gente paga por ver publicidad?”
Cliente: “Ya, pero luego te devuelven el dinero en la tienda”.
Quiosquero: “Sí, pero hay que ir a Sevilla. Yo eso no lo entiendo, y por eso no lo pongo en la estantería, me da cosita vender anuncios”.
Cliente: “Pues tienes màs razón que un santo.”
Quiosquero: “Yo qué sé…
Cliente: “Bueno, hasta luego”.
Quiosquero: “Adiós hombre”.
Por cierto, señores publicistas del Ikea, ¿en qué quedamos???

