Me acabo de enterar de que soy socio de la Caixa. Me han dado la alegría del año, porque si no apruebo las oposiciones, al menos a finales de año me haràn el ingreso correspondiente con mi parte de los beneficios. Yey!!
Para que luego digan que los catalanes son agarrados.
Que no, que no he bebido, ni he fumado. Que sí, que me he pellizcado al salir de la sucursal.
Os lo cuento.
He ido a la oficina de la Caixa de aquí a recoger una tarjeta. Era la primera vez que iba a esa sucursal. Y me dice la señora que me atiende:
“Para quién es la tarjeta, socio?”
O sea, que como yo no soy mal pensado, y por nada del mundo se me ocurriría imaginar que la mujer me estuviese tratando de manera desconsiderada, no me queda otra opción que pensar que soy socio de la Caixa y que no me lo habían dicho.
Ademàs, mi teoría se ha confirmado 1 minuto màs tarde, cuando la mujer me ha dicho:
“Cúchame David, tienes que firmar blah blah blah”.
Cuànta razón tiene mi amigo Henri, cuando dice aquello de “Siempre desde el respeto, primero hablamos y luego…” (es un pareado facilón pero real como la vida misma, porque, ¿quién se fía de los bancos??

Y al final, ¿qué decía Enriquito?
Comment by hino — March 4, 2008 @ 6:43 pm
Piensa mal…
Comment by Administrator — March 7, 2008 @ 4:41 pm