Diablos con cara de niños?
Vivimos en una época en la que el número de plazas de guardería para los hijos suele ser tema de discusión en los medios y en las campañas electorales. Cada vez tenemos menos tiempo para ocuparnos de los niños, y la paternidad se presenta como algo que nos resta productividad.
Así, cuando salen estudios que dicen que la educación en grupo a edades tempranas tiene efectos adversos y prolongados en los niños, nos preguntamos si estos estudios nos afectan ya en España, o es algo que llegará en el futuro y para lo que deberíamos ir preparándonos.
Según estos estudios, el impacto negativo que las guarderías tienen en los niños es que son más agresivos y difíciles en los años siguientes de su infancia. Algo que deben constatar los profesores de primaria y secundaria. Pero que no cunda el pánico, los efectos son pequeños, y es sólo la acumulación de miles de niños siendo un poco más agresivos, lo que preocupa.
Además, los más perjudicados por este poquito extra de agresividad, son o somos, los maestros y profesores. Así que no pasa nada, nosotros aguantamos lo que nos echen, y ya sabe todo el mundo que nuestra profunda preparación (gracias CAP) nos cualifica para esto y más.
Es lógico preguntarse por las causas de esta agresividad (“aggressive and disruptive children”, dice el artículo) y sorprende que los investigadores hayan descartado la calidad de las guarderías como factor determinante. Tampoco es un factor decisivo lo buen padre o madre que sea uno o una. Entonces, si no podemos solucionar el problema ni cambiando de guardería ni siendo un padre “perfesto”, qué podemos hacer? Los motivos que explican esta mayor agresividad en los niños que van a guarderías son el hecho de pasar tiempo con otros niños, el stress que eso supone y también la competitividad que existe entre los pequeños, ya sea por sentarse en la silla roja o por quién coge el lápiz más chulo.
Ya sé que alguno dirá tras leer esto, que la culpa de todo la tienen las mujeres, que “como no se quedan en casa…”. También he oído decir muchas veces, “es que las mujeres de hoy lo quieren todo, trabajo, niños, y eso no puede ser”.Increiblemente, estas frases las he oído muchas veces dichas por mujeres.
Pues no, esa no es la solución. Por contra, por qué no bajar los ratios en las guarderías? Parece evidente que los efectos positivos de las mismas o del hecho de que los padres trabajen los 2 son muy beneficiosos.
Por qué no aumentar el número de gente que se dedique a cuidar niños en las casas? Existe eso en España?
Y sobre todo, por qué no hacer que los padres puedan dedicar más tiempo a sus hijos, ya sea con horarios flexibles o más permisos de paternidad?

Oliver twist pidiendo màs comida...
P.S. Sobre todas esto podría decir muchas más cosas, en otra ocasión. Sin embargo, no puedo callarme y quedarme sin decir esto. Si los padres consiguiesen tener más tiempo para pasar con sus hijos, y dedicasen este tiempo a aparcarlos viendo la televisión, según qué programas (tomates, cambios radicales, maquinas de la mentira, etc), pues lo siento, mejor que dejen a los niños en la guardería, o en el orfelinato de Oliver Twist si hiciera falta. Allí, quién sabe si ese chute de agresividad les serviría para rebelarse contra algo.
El artículo sobre el que me baso fue publicado en el Guardian el 4 de abril de 2007.