Interesantísimo artículo de Vicente Verdú en El País. Señala este escritor que hoy día, al ser humano le cuesta aceptar que algo ocurra de manera accidental. Todo debe tener una causa definida, un culpable claro. “El accidente como accidente es ya inadmisible o inasumible. El azar por el azar no interesa al sueño racional que requiere explicar las tragedias en términos de error humano y no de fatalidad, a través de circunstancias combatibles y no por destinos ineluctables”.
En un mundo donde Dios ya no es el jefe, cuando algo ocurre, se busca un responsable en la jerarquía de causas y efectos, alguien a quién castigar. Ante nuestra estupefacción, buscamos a dónde mirar, y vemos e intentamos comprender el porqué, olvidándonos del qué.
Para muchos, hay que creer en Dios, debe haber una causa, un sentido, etc. De no ser así no lo soportaríamos, la vida no tendría sentido . Bien, algunos lo hacemos, y es doloroso admitir que, quizás, la casualidad está en el origen de todo.

El artículo de Verdú se publicó en El País el jueves 6 de julio 2006, inspirado por el trágico accidente de metro de Valencia (del que se culpa al conductor, por cierto). Aparece en Elpais.es como artículo de pago, y no lo encuentro en otro lado. Se titulaba así: El papel del pecado en la época sin Dios

También podemos repasar el poema de Thomas Hardy llamado “Hap”:
En Inglés: http://www.poetry-online.org/hardy_hap.htm